Si tuviera que enumerar los placeres más grandes de la vida, creo que pusiera de primero el dormir. Descansar, aparte de ser saludable, es completamente delicioso y reparador… ¡Y que levantarme de la cama parece una tortura!

Suponiendo que hayamos tenido un sueño reparador, de más de las 7 horas reglamentarias que tu cuerpo necesita, levantarnos de la cama no debería suponer un problema. Pero no siempre es así, por más que hayamos dormido suficientes horas, nos cuesta levantarnos y nos sentimos mal en la mañana al tener que dejar nuestras almohadas.

¿Por qué ocurre esto? Seguramente es que no estás teniendo un sueño completamente reparador, y estas pueden ser las razones por las cuales levantarte de la cama sea toda una tortura.

  • Te acuestas viendo el teléfono o la computadora: la luz azul emitida por la pantalla de los dispositivos electrónicos suprime la melatonina, hormona que se encarga de fomentar y controlar los ciclos de sueño. Así que si eres de las que te acuestas hablando por textos, viendo videos o revisando instagram, es mejor que pares.
  • Sufres de apnea de sueño: Dejar de respirar unos momentos al dormir puede interrumpir de manera constante tu ritmo de sueño, y no te deja conciliar sueño profundo.
  • Tu almohada no es apropiada: Si no soporta de forma equilibrada tu cuello y cabeza, está muy elevada o muy dura, es probable que te despiertes con un dolor de cuello bastante insoportable.
  • Duermes en una posición no favorable: Y a pesar de que para ti sea cómoda, puede ser que la posición no sea beneficiosa para tu salud. Los expertos recomiendan dormir sobre el lado izquierdo, con una almohada entre las piernas para equilibrar la cadera. De lo contrario puedes levantarte con calambres en la espalda, dolor de estómago y mucho más.
  • Bebes alcohol antes de irte a dormir: A pesar de que el alcohol a veces da sueño, también puede afectar la calidad del mismo al metabolizarlo durante la fase de “descanso del cuerpo”.

Tranquilo… ¡Levantarnos de la cama capaz seguirá siendo una tortura! Pero lo bueno es que dejarás de sentirte mal físicamente una vez que hayas corregido estos pequeños errores. Así cuando logres levantarte podrás sentirte fresca, renovada y con energía.

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