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En todas las casas del mundo siempre existe una esponja para lavar platos, y quizás es el utensilio más utilizado de la cocina de tu casa, puesto que evidentemente hay que lavar los platos… ¿Pero te has preguntado si es realmente higiénico?

Mmmm… un utensilio, húmedo, que sirve para limpiar, que no desinfectamos a menudo… ¡No debe ser nada higiénico! Si buscas lavar tus platos para desinfectarlos entre cada comida, reutilizar tu esponja sucia no es una buena opción. No miento cuando te digo que el artículo más sucio de tu casa es la esponja para lavar platos (incluso más que el inodoro y el bote de basura)

La función de la esponja para lavar platos es remover los restos de alimentos para dejar tus platos relucientes. En el proceso la esponja absorbe estos residuos, y conjunto a la humedad se crea el ambiente perfecto para el crecimiento de microbios y bacterias ¡Qué asco!

Podrías contagiarte de la bacteria de Salmonella, o incluso de la E.coli… ¡Tu salud está en completo riesgo si no tomas las previsiones necesarias para desinfectar frecuentemente tu esponja! Suena irónico tener que lavar el utensilio que utilizas para lavar los platos… Pero es completamente necesario.

Tips para evitar que tu esponja sea un nido de bacterias

  • Limpia la esponja después de cada lavado con agua y jabón.
  • Rota las esponjas (mientras lavas una, usas la otra y así).
  • No utilices la esponja por más de 1 mes. Luego de este tiempo, deberías utilizar una nueva.
  • Los platos con grasa animal límpialos primero con una servilleta o toallitas para evitar que la misma se pegue en tu esponja.

¿Cómo desinfectar y limpiar tu esponja?

Existe una manera sencilla que puedes hacer en casa para limpiarla de manera natural:

  1. Sumerge la esponja 3 minutos en una solución de 10% de lejía. Luego sumérgela en jugo de limón por 1 minuto.
  2. Caliéntala por 1 minuto en el microondas.
  3. Lávala en el lavavajillas con ciclo de secado (o manual y déjala secar antes de usarla)