Mi mamá toda la vida ha tomado todo lo que viene de la vaca. La leche y la mantequilla siempre han sido sus favoritas. Mi papá en cambio no come lácteos. Un italiano anti-queso. Si, de esa familia vengo yo, un espécimen también muy raro, y lo digo con mucho orgullo.

El primer paso que tomé cuando empecé esta vida saludable, fue el de eliminarme los lácteos. Ahí se me quitó la alergia, no volví a engordar y me sentí de maravilla. Quiero aclarar que si estoy en alguna parte del mundo, donde sólo hay leche de vaca, trato de tomarla orgánica, lo más fresca posible.

Por eso hoy, si vives en un país donde no venden otro tipo de leche, te quiero presentar esta receta deliciosa para que aprendas a hacer tu propia leche de coco. Yo me tomo mi café con leche de coco todas las mañanas.

La Leche de coco es un ingrediente muy empleado en las cocinas de Asia como base de diferentes salsas. Se utiliza también en la repostería junto a la leche de soya, como alternativa a la leche de vaca.

Ingredientes

  • 75 gr de coco rayado
  • 300 ml. de agua hirviendo

Procedimiento

Tritura o raya 75 gramos de coco y agrégale 300 ml. de agua hirviendo. Remueve la mezcla y déjala enfriar. A continuación cuela el compuesto por un trapo de algodón limpio, puedes retorcerlo para conseguir sacar todo el jugo. Para aprovechar mejor la pulpa de coco, se puede volver a agregar un poco de agua hirviendo y repetir la operación. No dudes en probarla, está deliciosa.