Ser uno de los mejores equipos del mundo, por no decir el mejor, no es solamente un honor sino también un empeño. Mantenerse en lo más alto es más complicado que alcanzar la cumbre del rendimiento y de los resultadosLo sabe muy bien un club como el Fc Barcelona, que lleva años en lo más alto del fútbol europeo y mundial y es un referente de los clubes que quieren llegar al éxito.

La entidad catalana, que se está preparando para la recta final de la temporada en la que intentará ganar los tres títulos disponibles, lleva años en la élite sobre todo por una preparación física y unos entrenamientos con balón que resultan ser muy propedéuticos a la hora de jugar partidos clave. Si bien muchos de ellos no se puedan ver, los entrenos del Barça son la base del éxito del equipo que más ligas españolas ha ganado en los últimos diez años (7 en total) y que apunta a triunfar en la que se está jugando ahora. De todos los cracks blaugranas que cada día se preparan en la Ciudad Deportiva de Sant Joan Despí, los que llevan más miradas y focos encima son sin duda Lionel Messi y Luis Suárez.

Amigos dentro y fuera de la cancha, el argentino y el uruguayo forman una de las parejas goleadores más fuertes de los últimos años y se compaginan perfectamente. Messi, que por el momento es el favorito en las cuotas para quedarse nuevamente con el título de Pichichi de la Liga, es decir el máximo artillero, suele ser el último en ingresar al campo de entrenamiento, siempre junto a Suárez, con el que a veces llega en el mismo coche. Ambos son los que menos charlan durante la práctica, pero al momento de entrenarse lo dan todo.

Los compañeros de equipo se dan cuenta de lo complicado que es marcar a ambos en los partidos de preparación, ya que se trata de dos que difícilmente pierden la pelota y entrenan como juegan, es decir con un hambre enorme. No es un error, entonces, afirmar que en el Barça se entrena la excelencia.

Messi es el que más se suele deleitar con chutar los tiros libres, una especialidad que ya domina sobre todo desde que en 2009 estuvo haciendo clases particulares con Diego Armando Maradona. En aquella ocasión, es decir durante un entrenamiento de la selección argentina en Marsella, el entonces técnico de la Albiceleste le explicó a su heredero cómo tenía que patear las faltas. Y a partir de entonces, el número 10 blaugrana se ha convertido en uno de los mejores del mundo en este apartado. Suárez, por su parte, también sabe cómo chutar los tiros libres, y en algún caso, sobre todo cuando se trata de una falta en la zona izquierda del ataque, Messi le da el gusto de tirarla.


Con Champions, Liga y Copa todavía por disputar, el Barça sigue practicando día tras día para no perder la costumbre de ganar partidos y competiciones. Como debe de ser.