Hoy les quiero dejar esta imagen hermosa, con un mensaje muy potente: ¡La vida no es cuestión de suerte, es cuestión de empeño!

Trabaja duro por tus metas, el que persevera vence. No te rindas a mitad de camino, tu meta podría estar más cerca de lo que pienses. Si te sientes cansado mira hacia atrás y aprecia todo el esfuerzo hecho durante el camino recorrido. ¿Vale la pena rendirse? NO

Cree en ti y en tus metas, nunca dejes de soñar en grande, atrévete a hacer lo imposible y lógralo. Haz de esto tu filosofía de vida y verás el cambio.


Rendirse o “ya es suficiente”.

Puede que el cambio solo pueda llegar tirando la toalla y decidiendo tomar un camino distinto. Esto sucede porque hay una delgada línea que separa el acto de rendirse de reconocer que ya es suficiente: si ya lo hemos puesto todo de nuestra parte y no hay resultados, es beneficioso desistir y empezar de nuevo.

«Acontece en el orden de las cosas que, cuando se quiere evitar un inconveniente, se incurre en otro. Pero la prudencia estriba en saber conocer la naturaleza de los inconvenientes y aceptar el menos malo por bueno».

-Maquiavelo-

No se puede forzar algo que no funciona, ni enlas relaciones, ni en el trabajo ni en ningún caso. Lo que no es, no es. Tampoco es lícito obligar a nadie a que sienta algo que no siente, ni es rentable tratar de conseguir algo para lo que no estamos preparados… Los objetivos a veces llegan en un mal momento o son imposibles: que algo no funcione forma también parte del misterio de la vida.