Tenemos tres horas de espera en el aeropuerto de Madrid. Mientras espero por la llamada a Amsterdam mi cabeza da vueltas al ver y visitar las librerías del Barajas. Veo muchos libros y pienso …¿Qué tendría de extraordinario el mío para poder publicarlo?

Veo best sellers por todos lados. Me siento pequeña, como un papel que vuela con el viento en una gran avenida que va y viene según le dé la gana al tiempo.

Entonces respiro y cierro los ojos por un segundo. Ese segundo me hace pensar en lo que pensaban esos autores antes de sacar esos libros. En sus inseguridades, sus noches de tormenta, sus ganas de ser y no estar seguros de cómo hacerlo.

Así es como me siento. Dentro de una caja de cristal, sé lo hermosa que es , pero cualquier piedra que ruede en el viento puede romperla a pedazos. 

Vuelvo a respirar.

¿A quien ayudo? ¿ A quien le cambió la vida con ese libro o con mi blog?