Algunas veces sentimos que a nuestro cabello le falta brillo y vida. Intentamos con químicos pero no hay nada mejor que lo natural. Para esto, todas nuestras abuelas nos han recomendado lo mismo: el aguacate.

No pretendo inventar el agua tibia, pero si reafirmar un método antiguo que no tiene dudas de su éxito. Un manjar no sólo para el paladar sino para todo nuestro cuerpo, hoy te traigo una excelente receta natural de agucate.

El aguacate se originó en México, donde parece que se cultivaba ya en 1500 a.C. También en Perú se han hallado semillas en tumbas incas (750 a.C.). Los españoles que llegaron a América lo llamaron “pera de las Indias”, por su aspecto. Se fue extendiendo por América (Guatemala, Perú, Venezuela) y a partir del descubrimiento de América, por otros países cálidos. En España se cultiva en Andalucía y Canarias.

Y después de este paseo cultural, comparto contigo esta receta natural de aguacate:

Bate (con batidora o licuadora) media palta (aguacate) bien madura, una cucharada de aceite de oliva y una yema de huevo. Aplica en el cabello desde la raíz hasta las puntas y déjala reposar por 30 minutos mínimo en cabello seco. Si tu cabello es muy graso unta la crema en las puntas y luego enjuaga con abundante agua. Puedes repetirlo una vez por semana y notarás los cambios inmediatamente.