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Las madres perfectas no existen. El  psicoterapeuta Jim Hjort, fundador de Right Life Project, explica que las mamás “suficientemente buenas” están más que bien. El Día de la Madre es un excelente momento para explorar los mitos y expectativas que se forman en torno a la maternidad, y que colocan a las madres bajo una gran presión.

El mito de la Madre Perfecta, ¡es mentira!

A lo largo de la historia se le ha colocado una carga psicológica a la madre de que la crianza depende 100% de ella. Sabemos por la psicología actual que la crianza exitosa no depende de una madre perfecta (estereotipada). Hay ciertas cosas que una madre debe proveer a su niño para fomentar su desarrollo saludable, como la sintonía emocional y física, el apoyo a la exploración de su mundo, y una base segura a donde el niño pueda sentirse cómodo.

Por otro lado, los niños no son tan frágiles como se pensaba. Una “falla” en su desarrollo no implica que vaya a generar desastres en su vida adulta. Los niños tienen la capacidad de crecer con un cuidador principal (de cualquier sexo), pero se sabe que ambos padres (mamá y papá) tienen grandes influencias; así que mamás, no sólo ustedes tienen la responsabilidad.

Reflexiones distorsionadas

Los mitos bien establecidos no mueren con facilidad. Nos guste o no admitirlo, a la mayoría de nosotros nos importa cómo nos ven los demás; como resultado no sólo comparamos nuestra percepción de nosotros mismos con nuestras percepción de los demás, sino que también tendemos a emitir imágenes de nosotros mismos que puedan dibujar críticas favores. A esto le llamamos la “gestión de la impresión”.

Las tendencias crean un problema. Nos comparamos con una percepción de otra persona que es al menos en parte ficticia, y lo más probable es que no midamos la altura (de ficción) por lo cual siempre nos sentimos inadecuados. Esto simplemente no está mal, porque dentro de la naturaleza del hombre está el ser social (identificarnos con el otro), por lo que no somos únicos cuando nos comparamos con ese ideal de mamá “perfecto”, pero si hay que tener las herramientas para decir: no soy perfecta, pero si suficientemente buena.

La misión de investigación:

La que voy a mencionar aquí es simple: Cualquier autoevaluación negativa que puedas tener adóptalo con un pensamiento positivo. Separa los hechos de la opinión. Si has cometido un error en la maternidad, afróntalo y crece con eso. No por olvidar hacerle el desayuno a tu hijo implica que ya no eres una buena madre. Quitemos la palabra “siempre” y “nunca” de nuestro vocabulario, porque la gente rara vez hace nunca o siempre las cosas. El cerebro humano tiene una tendencia a enfatizar lo negativo, por lo que necesitamos hacer un esfuerzo para comenzar a pensar en hechos sin opiniones ni juicios.

Día de las madres – Actividades de autocuidado

Ya que hablamos de sentirse mejor, el Día de las Madres nace como una ocasión para honrar el importante papel que desempeñan las madres en el mundo, y parece ser una buena excusa para darse un capricho. No digo que ese día no aprovechen para irse de spa, o comprar ropa nueva; sin embargo las animo a considerar las actividades que miman la parte de sí mismo que no se puede ver, la parte espiritual.

En nuestra condición humana somos seres sociales, es decir, necesitamos de conexiones interpersonales profundas para que nuestro ser prospere. Es por eso que el tiempo de calidad con nuestros familiares forma parte de esas actividades de autocuidado.

Por encima de todo, asegúrate de tomar algún tiempo para cultivar el aprecio por ti mismo, por el buen trabajo que haces como madre y todas tus buenas intenciones. ¡Claro que uno siempre tiene aspectos a mejorar!… ¿Quién no tendría? Pero tienes que entender que así como estás lo estás haciendo bastante bien.

Fuente: Jim Hjort de RightLifeProject.com.

You are special mom!

Would love to share with you some thoughts coming from mothers, like you.

  • There are no perfect mothers

    None. Not even the ones who seem perfect are perfect. But there are many very good mothers — and they are all good in their own way. All women are worthy to be cherished and loved.

  • Stop concentrating on your flaws

    We all make mistakes, but we need not focus on them. Brush it off. Make changes if necessary, and move on.

  • Your kids really do think that you’re “the best mom ever.”

    Not only are kids painfully honest, they are very forgiving. They love you even with the flaws because you love them. They know you are trying your best.

“Coming to know the hidden and forgotten Mother and the marvelous wisdom of the sacred feminine as revealed from every side and angle by the different mystical traditions is not luxury; it is, I believe, a necessity for our survival as a species.

Andrew Harvey from The Essential Mystics : Selections from the World’s Great Wisdom Traditions