Según una investigación de la Universidad Estatal de San Diego, publicada en la revista PLos One, las superficies más contaminadas de una oficina son las sillas y los teléfonos.

Sin embargo, el dato más sorprendente, para algunos, es que los investigadores comprobaron que las oficinas ocupadas mayoritariamente por hombres están más sucias que las que utilizan mujeres. Esta diferencia, puede explicarse a través de la higiene de ambos sexos.

No soy para nada feminista , pero crecí también con varones , y ahora vivo con uno. Y es verdad que los hombres ocupan más espacio y hay que limpiar más.

Tips para mantener tu lugar de trabajo limpio y ordenado

1. Organizar es fácil

Es muy común usar frases como “soy ordenada dentro de mi desorden”para justificar un lugar desordenado. Te recomienda usar organizadores de todos tamaños (¡hay unos lindísimos!)  para guardar desde tus plumas hasta tus documentos importantes.

2. Tu oficina es una extensión de tu hogar

Pasamos tantas horas al día en la oficina, que lo más lógico es tener todo lo necesario para el día a día a la mano (¡sin exagerar!). Mantén siempre un kit de higiene y belleza a la mano y guárdalo en una bolsa especial. Lavarse los dientes con un cepillo que guardes en un cajón con documentos y artículos de oficina no es nada higiénico. Dedicar unos minutos al inicio y final del día para tirar, limpiar y acomodar tus cosas hará una gran diferencia.

3. Piensa en la seguridad

Existen cintas adhesivas con decoraciones que puedes ocupar para esconder y asegurar los cables de tu computadora, impresoras, etc… Además de agregar color, previenes accidentes.

No olvides siempre cerrar los cajones de los escritorios y guardar los objetos filosos en recipientes seguros. Recuerda: Los artículos pesados deben colocarse en los estantes bajos.

4. A la mano solo lo necesario

No satures tu espacio de trabajo, ten cerca solo lo que vayas a necesitar y lo demás tengo organizado y guardado.  Te sentirás menos ansiosa y más tranquila.
Es fácil acumular basura de comida, tickets, papeles que no sirven en un instante, siempre ten a la mano un ceso de basura (¡y vacíalo diario!)

5. Un espacio de trabajo… es para trabajar

Suena muy obvio… ¿cierto? Pero por andar a las prisas muchas veces nos olvidamos de nosotras mismas y caemos en costumbres dañinas para nuestra salud.  Un snack es válido, pero recuerda nunca comer en tu lugar de trabajo.
Recuerda que es tú momento, sal, camina, respira y disfruta tus alimentos sin interrupciones. Tu metabolismo y tu mente te lo agradecerán.

Estos consejos te ayudarán a estar más cómoda y tener tu lugar de trabajo limpio, a la larga contribuirán a sentirte relajada y positiva.