“Dulce o travesura”, el inocente llamado que harán los niños la Noche de Brujas, o Halloween, el próximo 31 de octubre, no sólo encierra el simbolismo de las fiestas Celtas, sino que también una inconsciente convocatoria al consumo exagerado de dulces.

Esa mágica noche, los pequeños, luciendo llamativas máscaras y disfraces, golpean las puertas de sus vecinos pidiendo caramelos. Si los adultos se los obsequian los niños interpretan que se ha aceptado el trato. De lo contrario les pueden gastar bromas, como arrojar huevos a las puertas.

Los pediatras y especialistas en Nutrición advierten que esta celebración puede jugar en contra en la prevención de la obesidad en los niños.

SALIR DESPUÉS DE CENAR

Es preocupante el consumo excesivo de caramelos en esta fecha lo que claramente se asocia a obesidad y a problemas estomacales.

Tras la fiestas aumentan las consultas de niños que se enferman por consumo excesivo de estos productos, asegura.

Una buena medida sería, remarca, que los niños salgan a buscar dulces cuando ya hayan cenado, porque de esta manera la cantidad que consumirán “será más baja”.

Aconseja también que guarden los dulces  que recojan y luego los coman en cantidades más disminuidas.

ALTERNATIVAS SALUDABLES

Carmen Villalón, nutricionista Red Salud UC, entrega en la ocasión algunas alternativas saludables para sustituir las golosinas por otros productos nutritivos y que no atenten contra la calidad de vida de los pequeños.

En Estados Unidos ya se adoptó la costumbre de reemplazar los caramelos por otro tipo de alimentos, añadió la profesional.

Tips con alternativas:

–  Preparar brochetas con mandarinas:  Son exquisitas y bajas en calorías.

–  Galletitas de harina integral bajas en azúcar con un aditivo de un queso bajo en grasas.

–  Queques con colorantes, de preferencia vegetal, con azúcar light o sucralosa.