Durante la navidad se duplican las cantidades de desechos en nuestro hogar, debido a las cosas que compramos, las comidas que preparamos, el tráfico de gente aumenta y los regalos. Pero ¿por qué es tan necesario envolver los regalos?

Porque nos permite crear una expectativa en el otro, los niños mueren de la curiosidad, los agarran y los mueven para tener una idea de lo que van a recibir. En pocas palabras ¡nos divierte el hecho de sorprender!.

Pero esa diversión muchas veces no cuenta con el gasto de dinero y la tala de árboles que nutren al planeta con su mejor regalo: el oxígeno. Así que bien vale la pena tomarnos el tiempo de reutilizar para reducir el impacto y enseñarle a los niños a ser un poco más responsables y consientes de su paso por el planeta.

Hace poco leía sobre una iniciativa que convierte un trozo de tela en un envoltorio reutilizable y geolocalizable a través de un código QR, quien lo recibe debe enviarlo en otro regalo y así se podrá ver todo el recorrido que ha realizado este envoltorio de tela antes de llegar a ese lugar. ¡Que gran idea!

Esta idea para envolver también me pareció fabulosa.

Si destapamos con cuidado nuestros regalos con seguridad podremos utilizar estos envoltorios o bolsas para regalos futuros, hay objetos que por su naturaleza pueden verse muy bien con cinta y un moño, como las cajas de cartón y las bolsas de la tienda donde compramos el regalo, pero si lo que quieres es aguardar la sorpresa puedes hacer un juego de escondidas con los regalos y así causarás mucho más impacto y sorpresa cuando la persona los consiga, ¡has que este bello momento sea un juego!