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¿Te has preguntado cuál es el secreto de una piel super saludable? Ciertamente los hábitos tienen mucho que ver con la salud de nuestra piel, pero existe un ingrediente que es el responsable de mantenerla lo más saludable y hermosa posible: ¡La vitamina C!

De nada vale realizarse constantes tratamientos, mascarillas o cremas hidratantes, si no le damos a nuestro organismo la vitamina que se encarga a de cuidar desde lo interno al órgano más grande del cuerpo.

Vitamina C: La mejor vitamina para tu piel

Esta vitamina es fundamental para el crecimiento y desarrollo natural de la piel, además de ser un potente antioxidante que evita el envejecimiento prematuro.

Genera energía, luminosidad, es antioxidante, regenera, hidrata e ilumina; la vitamina C es un excelente activo natural que ayuda a prevenir las arrugas.

Es beneficioso tomar vitamina C si tienes una piel apagada y sin vitalidad, las pieles quemadas por el sol, estresadas o resecas. Aunque la vitamina C se recomienda para todo tipo de piel.

Esta vitamina previene el daño de nuestras células que siempre están expuestas a radicales libres, también aumenta la síntesis del colágenos, es un blanqueador no irritante y reduce arrugas al restaurar la flexibilidad natural de la piel.

Al tomar vitamina C, estamos ayudando a nuestro organismo con la absorción del hierro y del calcio.

El cuerpo no la produce, por lo que es vital ingerirla como parte de la dieta, encontrándola en alimentos naturales o como vitaminas orgánicas.

¿La mejor fuente de vitamina C? Está en la naturaleza, sobretodo en frutas y verduras que seguramente has consumido antes, tales como la naranja, las fresas, la papaya, el kiwi, los pimientos, las coles de bruselas, el tomate, el brócoli y el coliflor.