¡Hace un día era el 2016!

Me levanto como cada mañana. Al abrir los ojos, veo un rayo de luz que pasa por mi ventana y como si fuera un laser hecho a la medida,  apunta a mis pupilas.

Voy directo al baño a cepillarme los dientes. Me veo en el espejo y tengo una sonrisa.

El nuevo año me hace cosquillas , me llena de emoción y las mariposas del estómago quieren salir volando.

Déjate llevar. 

La página en blanco que quiero escribir este año , sigue en blanco, pero por primera vez, no pido nada. No tengo mapa del deseo , no tengo ansias de querer algo en específico, mi cabeza no sabe a donde apuntar y mi corazón simplemente está latiendo.

Cierro los ojos y me escucho. Tengo tiempo sin hacerlo. Que sensación mas extraña, no tener plan determinado.

Vuelvo a escuchar al cerebro de mi corazón y quiero dejarlo latir solito , sin apuros y que me lleve a donde quiera ir.

Ya lo perdí todo una y otra vez. Ya he vivido una y otra vez en esta vida como si hubiese venido muchas veces.

Me quiero montar en el 2017 , brincarle al 7  y agarrarme del 20 como la niña que siempre he sido . Quiero desordenar mis ideas , mis rizos llenos de ganas y dejarme ir.

Este año quiero reír. Deslizar mi alma en un tobogán de vainilla y algodón de azúcar.

¿Te atreves a hacerlo conmigo?

¡Déjate llevar , dame tu mano y respira !

Feliz año nuevo 🙂