Se acerca el día de las Madres, y aunque no debería ser una celebración de un sólo día, sirve para recordarnos que nuestras mamás son la razón por la que hoy estamos donde estamos. Cuando uno piensa en mamá ve a esa mujer trabajadora, amorosa, constante, regañona, consejera, amiga, triunfadora, sopesadora…

¡Hay tantas cosas de mamá que uno no podría enumerarlo! Y por eso hoy quiero dedicarle este post a mi mamá y a todas las madres, para agradecerles todo lo que han hecho por nosotros. ¡Feliz Día de la Madre!

Aparte de tenernos 9 meses en su cuerpo, nos ayudó de crecer desde el minúsculo momento en que nos concibió, nos enseñó a gatear, a caminar, a hablar. Mamá nos preparó nuestra primera sopa, nos cuidó mientras estábamos enfermos (y aún lo hace), nos acompañó al colegio, recibió a nuestros amigos en la casa, pagó nuestros estudios, se quedó horas esperando a que llegáramos cuando salíamos y mucho más.

Mamá es el significado de amor más puro e incondicional que pueda existir. El amor de una madre creo que no se puede ni debe comparar con ningún otro amor. Yo amo a mi mamá con toda mi alma, y a veces es dificilísimo enumerar las razones por las cuales la amo, cuando se tienen infinitas. De todas maneras hoy quiero recapitular al menos las 10 razones más importantes por las que amo a mi mamá, y por lo que todos deberíamos amar y agradecer a nuestras madres.

1. Me amó desde el primer momento

Claro, tuve que haber sido una sorpresa, pero no pasa el tiempo hasta que las mamás desarrollen un amor que jamás habían experimentado por una persona que no conocen pero que sienten en lo más profundo de su vientre. Mamá me cargó durante 40 semanas, sufrió cambios en su cuerpo, pataditas, contracciones y un parto. Y me dio el regalo más grande que me pudo dar: ¡La vida!

2. Su amor es puro y desinteresado

Estoy segura que todos sabrán que las madres jamás te cobrarán el amor que te han dado. Capaz a veces no te lo dice tanto, pero el amor se demuestra en actos más que en palabras. Piensa en todas las veces que tu mamá ha estado ahí para sacarte de problemas. ¡No es más que por amor!

3. Me dio todo lo que tuvo aunque tuvo que sacrificar algunas de sus cosas

Mamá dejaba de comprar cosas que ella deseaba para comprarme cosas a mi. Esas carteras que veía en los escaparates de las tiendas luego se convirtieron en muñecas y juguetes para mi. Lo mismo pasaba con la comida o con su tiempo.

4. Mi mamá es mi psicóloga

A muchas madres sólo les basta con verle los ojos a sus hijos para saber que algo le pasa. No sólo te escuchó el llanto por las peleas en el colegio, porque te dejó un novio o porque no entiendes a tu mejor amiga. ¡Mi mamá siempre tiene un consejo para mi!

5. Aunque suene cliché, mi mamá es como mi mejor amiga

Le cuento mis secretos sin miedo a que me juzgue o que me deje de hablar, le abrimos nuestro corazón y universo. Mi mamá jamás me cambiaría por otra a mis espaldas. Puedo hablar con ella mil horas, divertirme, salir a comer, salir de compras y pasar momentos especiales. Ese compartir con mi mamá es el mejor recuerdo que podré tener.

6. Me soportó en mi adolescencia

Porque todo adolescente siempre será rebelde con ínfulas de independencia. Y mamá siempre estará allí para recordarte que aún te falta camino en la vida por recorrer, y que las vías son diversas pero claras a la hora de elegir correctamente.

 

7. Es la mejor enfermera

Capaz resolvía todo con un desinflamatorio, pero siempre ha estado ahí cuando existen los problemas de salud. Mamá es la mejor enfermera, me cuida con mucho cariño, se preocupa por mi… y aunque ya no viva con ella, aún me escribe para recordarme por la pastilla de las 7pm.

8. Sus abrazos son los mejores

No se que tienen los brazos de mamá que son reconfortantes. Nunca subestimes los abrazos de una madre, tienen una energía potente que trasciende al alma y sana heridas profundas, seca lágrimas y da energía.

9. Siempre tendrá una palabra de aliento

Las situaciones difíciles son las que nos enseñan en la vida. A veces hay situaciones que se sienten sin salida, sin manera… y hablar con las personas puede complicarlo más. Hablar con mi mamá siempre me ha ayudado a encontrar de nuevo el camino, porque extrañamente mi mamá siempre tiene las palabras que necesito escuchar para seguir adelante.

10. Sabe que es lo mejor para mí

Creo que ya es por hábito, pero cuando estoy ante grandes disyuntivas de la vida le pregunto su opinión a mi mamá. No hay persona sobre la faz de la tierra que esté más interesada en mi bienestar que mi mamá.

 

Si bien en algún momento peleé con mi mamá, hoy le agradezco todo lo que soy y todo lo que tengo: salud, bienestar emocional, bienestar físico, educación, valores, responsabilidad, familia. Ella me llenó la vida de sonrisas, de apoyo y de amor. ¡Yo soy su extensión! Y espero que algún día ella se sienta igual de orgullosa de mi, como yo me siento orgullosa de ella.

Mamá, ¡Gracias! Te amo.