En algunos países ha proliferado el consumo de agua gasificada y esto me llama poderosamente la atención, me preguntaba que clase de diferencia existía entre esta y la tradicional: al parecer sólo el gas. En ningún caso aporta calorías, pero la enriquecida puede tener bajas proporciones en calcio, sodio, cloro, nitrógeno, magnesio y, ocasionalmente, litio.

Al agua con gas se le atribuyen efectos beneficiosos a nivel digestivo, en la disminución del colesterol y en la prevención de enfermedades coronarias, pero ¡Atención! Estos efectos se producen cuando el agua es gasificada naturalmente y no cuando se les añade posteriormente el ácido carbónico. Aún en este caso lo más recomendable es beber ingerir hasta dos vasos medianos en comida y cena para evitar exceso de gases en el tubo digestivo.

Existen condiciones físicas que impiden el consumo de este tipo de agua, como por ejemplo las que recomienda el Centro Médico – Quirúrgico de enfermedades digestivas de España:

– Personas con hernia de hiato que tengan predisposición al reflujo gastroesofágico, ya que el eructo que forma el gas favorece el reflujo.
– Personas con enfermedades intestinales, especialmente de colon, precisamente porque aumentan la cantidad de gas en este órgano.
– Personas con predisposición a la flatulencia.
– Personas con insuficiencia respiratoria severa (EPOC) porque al generar más gas en el abdomen se distiende el diafragma y disminuye la capacidad respiratoria.


Beware of Carbonated Water

In some countries the consumption of carbonated water has increased and this catches my attention, I wondered what’s the difference between this and traditional water: apparently only gas. In any case provides calories, but the enriched one may have low proportions in calcium, sodium, chlorine, nitrogen, magnesium and occasionally lithium.

Carbonated water is attributed beneficial effects for the digestive system, in lowering cholesterol and in preventing of coronary heart disease, but , Watch out! These effects are produced when water is naturally carbonated and not when carbonic acid is added later. Even in this case it’s best to drink up to two medium glasses on lunch and dinner to avoid excessive gas in the digestive tract.

There are physical conditions that prevent the use of such water, such as those recommended by the Surgical Medical Center of Digestive Diseases of Spain:

  • People with hiatus hernia having predisposition to gastroesophageal reflux, since the belching that gas produces favors reflux.
  • People with intestinal diseases, especially colon, because it increases the amount of gas in this organ.
  • People prone to flatulence.
  • People with severe respiratory failure (EPOC) because generating more gas in the abdomen distends the diaphragm and reduces breathing capacity.