No hay nada mejor que las victorias que son propias. ¿Por qué? Creo que tiene que ver con el júbilo y la celebración interna al decir ¡LO LOGRÉ!

Esas metas que algún momento parecían lejanas hoy más que nunca se sienten en el aire, son tangibles, son palpables. ¡Disfrútalas! Cada meta lograda es un crecimiento para nuestra persona, porque implica aprendizaje.

Así como lo decía Buda. “La máximo victoria es la victoria con uno mismo”

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