Cuando sales a correr o hacer ejercicio, ¿no te pasa que sientes ardor en la garganta, y por más que tomes agua, continúa?

¡La solución es sencilla!

Primero que nada… ¿Por qué pasa esto?

Cuando respiramos por la boca, nuestro organismo entra en modo “supervivencia” porque cree que estamos perdiendo mucho dióxido de carbono. El cuerpo empieza a producir células caliciformes, que a su vez producen mucosa y tienen un efecto constrictor en las venas, haciendo más lenta la respiración. Como hacemos un esfuerzo para respirar, se produce ese ardor de garganta.
Tenemos que entrenar nuestra respiración. Respirar bien es importante y mucho más mientras realizamos actividad física.

Para evitar esa molestia, las recomendaciones son muy sencillas:

  • Realiza ejercicios de respiración diariamente, no te tomará más de 5 minutos.
  • Respira por la nariz y bota el aire por la boca. Siempre, no importa lo que estés haciendo.
  • Disminuye tus niveles de estrés.
  • Asegúrate de dormir bien.
  • Tu dieta debe ser balanceada, gracias a esto podrás reducir la acidez, el reflujo y la gastritis que irritan las mucosas del cuerpo.