El cáncer de colon es uno de los más comunes y mortales en la población. Entérate qué alimentos debes comer para reducir el riesgo de padecerlo.

En la actualidad, la falta de tiempo y el trabajo excesivo nos ha hecho olvidar aspectos tan fundamentales y básicos como la alimentación. Aquella frase trillada (repetida en innumerables ocasiones por nutricionistas) parece haber dejado de ser relevante en nuestras vidas: todos sabemos que “somos lo que comemos”, pero a pocos nos interesa alimentarnos de manera sana.

Creemos que nuestro organismo jamás se verá afectado por aquello que nos metemos en la boca, y la realidad es otra: lo que comemos influye enormemente en nuestra salud. En este sentido, el colon, ese tubo largo que está al final de nuestro sistema digestivo, no es la excepción, él también se ve perjudicado por los alimentos que ingerimos.

A ciencia cierta no existe manera de prevenir el cáncer de colon, pero comer de manera correcta parece tener un efecto protector sobre nuestro intestino grueso.

Y es que, además de la predisposición genética, el sedentarismo, fumar y el sobrepeso, la mala alimentación es otro de los factores relevantes relacionados con una mayor probabilidad de desarrollar esta enfermedad.

Por ello, si queremos reducir el riesgo de padecer este tipo de cáncer, solo debemos incluir los siguientes alimentos en nuestra dieta diaria.

Frutas

Algunos especialistas “satanizan” las frutas: no se deben comer en exceso por su alto contenido en azúcar. Sin embargo, ingerirlas en porciones moderadas resulta beneficioso para el colon debido a la fibra que poseen, lo que mejora el tránsito intestinal y evita los problemas de estreñimiento. Los plátanos, peras, manzanas, fresas y ciruelas son estupendas para prevenir esta enfermedad.

Vegetales

Existen muchos vegetales que, además de brindarnos importantes cantidades de fibra (como la alcachofa y el brócoli), son ricos en antioxidantes y magnesio, sustancias relacionadas con la prevención de enfermedades como el cáncer. Los alimentos de hojas verdes, como la rúcula, las espinacas y las acelgas, están llenos de antioxidantes; ¡aprovéchalos y no olvides incluirlos en tus platos más a menudo!

Leche y productos lácteos

La leche, al igual que los productos lácteos en general (yogur, quesos…), tiene propiedades que protegen el intestino grueso, pues su alto contenido en calcio está asociado a un menor riesgo de sufrir cáncer de colon. Por ello, tomar leche con frecuencia, mantiene a raya esta patología.

Cereales integrales

Lo recomendable es elegir cereales integrales como el centeno, la avena o el arroz integral, en vez de aquellos que han sido procesados (refinados). ¿La razón?, estos aportan mayor cantidad de nutrientes y fibra, lo que ayuda a mover nuestros intestinos; un punto a favor para mantener nuestro colon sano.

Pescados y frutos secos

Alimentos como los pescados (sobre todo los azules) y los frutos secos (como las nueces) son ricos en omega 3, un tipo de ácido graso que al ser antioxidante y anti inflamatorio evita el desarrollo de este tipo de cáncer. Esta es una buena razón para cambiar las carnes rojas por el pescado, y para incluir unas cuantas almendras y en nuestras meriendas.

Cambiar nuestro estilo de vida y nuestra dieta diaria no es tan difícil y vale la pena. Solo debemos tener la disposición; de esta manera podremos reducir el riesgo de padecer esta enfermedad. ¿Qué esperas?


erika de paz